La enana marrón más masiva conocida.

Se ha identificado una enana marrón que, de entre todas aquellas de las que se conoce su masa, es la que posee la mayor. Esta y otra característica peculiar hacen único al objeto.La investigación la ha llevado a cabo el equipo internacional de ZengHua Zhang, del Instituto de Astrofísica de Canarias en España.Las enanas marrones son astros cuya masa es demasiado pequeña para que puedan convertirse en estrellas (experimentar espontáneamente reacciones nucleares de fusión), pero demasiado grande para que se les pueda considerar planetas tal como los entendemos.El astro, conocido como SDSS J0104+1535, está a unos 750 años-luz de la Tierra. Se estima que se formó hace unos 10.000 millones de años. Es, por tanto, el doble de viejo que el Sol y que cualquiera de los planetas de nuestro sistema solar.Las mediciones efectuadas sugieren que posee una masa equivalente a 90 veces la de Júpiter, lo que la convierte en la enana marrón más masiva hallada hasta la fecha.

Ilustración de la nueva enana marrón pura y masiva. (Imagen: John Pinfield)

Además, SDSS J0104+1535 está hecha de gas con una pureza unas 250 veces superior a la del de nuestro Sol, ya que consiste en más de un 99,99 % de hidrógeno y helio. En este contexto, por impurezas se entiende todo aquello que no sea hidrógeno ni helio. Esas impurezas se crean por fusión nuclear en las estrellas a medida que discurre su vida, y luego pueden pasar al medio interestelar de cuyas nubes de gas y polvo se forman nuevas estrellas. Por tanto, cuanto más “pura” es una enana marrón, más probabilidades hay de que sea muy antigua o por lo menos de que se haya formado a partir de material muy antiguo.

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Los únicos elementos generados en cantidades importantes por el Big Bang (la “explosión” con la que se creó el universo) fueron el hidrógeno y el helio.No se sabía con anterioridad si las enanas marrones podían formarse a partir de dicho gas primigenio, y el descubrimiento sugiere que puede existir una población, más grande de lo creído, de enanas marrones arcaicas y extremadamente puras, casi todas ellas aún no descubiertas.

Créditos:NCYT

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