Científicos reafirman que planeta Próxima B podría ser habitable

Un planeta extrasolar rocoso con una masa similar a la de la Tierra se ha detectado recientemente en torno a Próxima Centauri, la estrella más cercana a nuestro sol. Este planeta, llamado Proxima b, se encuentra en una órbita que le permita tener agua líquida en su superficie, lo que plantea la cuestión de su habitabilidad. En un estudio que será publicado en la revista Astrophysical Journal Letters, un equipo internacional dirigido por investigadores de la Astrofísica Laboratorio de Marsella (CNRS / Université Aix-Marseille) ha determinado las dimensiones y propiedades de su superficie del planeta, que en realidad favorecen su habitabilidad.

El equipo dice que Proxima b podría ser un “planeta océano”, con un océano que cubre toda su superficie, el agua tal vez similar a la de los océanos subsuperficiales detectados dentro de las lunas heladas alrededor de Júpiter y Saturno. Los investigadores también muestran que la composición de Proxima b podría asemejarse a Mercurio, con un núcleo de metal que constituyen dos tercios de la masa del planeta. Estos resultados proporcionan la base para futuros estudios para determinar la habitabilidad de Proxima b.

Próxima Centauri, la estrella más cercana al sol, tiene un sistema planetario que consta de al menos un planeta. El nuevo estudio analiza y suplementos observaciones anteriores. Estas nuevas mediciones muestran que este planeta, llamada Proxima Centauri B o simplemente Proxima b, tiene una masa cercana a la de la Tierra (1,3 veces la masa de la Tierra) y orbita su estrella a una distancia de 0,05 unidades astronómicas (una décima parte del Sol-Mercurio distancia). Contrariamente a lo que pudiera pensarse, una distancia tan pequeña no implica una alta temperatura en la superficie de Proxima b porque la estrella madre, Proxima Centauri, es una enana roja con una masa y el radio que son sólo una décima parte que la del Sol y un brillo de mil veces más pequeño que el sol de. Por lo tanto Proxima b está en la zona habitable de su estrella y puede albergar agua líquida en su superficie.

Sin embargo, se sabe muy poco acerca de Proxima b, en particular su radio. Por tanto, es imposible saber lo que el planeta se parece, o lo que está hecho. La medición de radio de un exoplaneta se realiza normalmente durante el tránsito, cuando se eclipsa su estrella. Pero Proxima b No se conoce con el tránsito.

Hay otra forma de estimar el radio de un planeta. Si conocemos su masa, se puede simular el comportamiento de los materiales constituyentes. Este es el método utilizado por un equipo franco-estadounidense de investigadores del Laboratorio de Astrofísica de Marsella (Universidad CNRS / Aix-Marsella) y el Departamento de Astronomía de la Universidad de Cornell. Con la ayuda de un modelo de la estructura interna, exploraron las diferentes composiciones que podrían estar asociados con Proxima b y deducir los valores correspondientes para el radio del planeta. Se restringieron su estudio para el caso de planetas potencialmente habitables, simulando planetas densos y sólidos, formados con el núcleo metálico y una corteza rocosa que se encuentra en los planetas terrestres de nuestro sistema solar. También permite la incorporación de una gran masa de agua en su composición.




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Estos supuestos permiten una amplia variedad de composiciones para Proxima b. El radio del planeta puede variar entre 0,94 y 1,40 veces el radio de la Tierra (3.959 millas o 6.371 kilómetros). El estudio muestra que Proxima b tiene un radio mínimo de 3.722 millas (5.990 kilómetros), y la única manera de conseguir este valor es tener un planeta muy denso, que consiste en un núcleo de metal con una masa igual a 65 por ciento del planeta, siendo el resto manto rocoso (formado por silicato). El límite entre estos dos materiales se encuentra a continuación, el 932 millas (1.500 kilómetros) de profundidad. Con una composición de este tipo, Proxima B está muy cerca del planeta Mercurio, que también tiene un núcleo metálico muy sólido. Este primer caso no excluye la presencia de agua en la superficie del planeta, como en la Tierra, donde la masa de agua no exceda de 0,05 por ciento de la masa del planeta. Por el contrario, Proxima b también puede tener un radio de 5.543 millas (8.920 kilómetros), a condición de que se compone de 50 por ciento roca rodeada por 50 por ciento de agua. En este caso, Proxima b estaría cubierto por un solo océano líquido de 124 millas (200 kilómetros) de profundidad. A continuación, la presión sería tan fuerte que el agua líquida podría convertirse en hielo a alta presión antes de llegar al límite con el manto de 1.926 millas (3.100 kilómetros) de profundidad. En estos casos extremos, una delgada atmósfera de gas podría cubrir el planeta, como en la Tierra, por lo que Proxima b potencialmente habitable.

Tales resultados proporcionan información adicional importante para diferentes escenarios de la composición que se han propuesto para Proxima b. Algunas implican un planeta completamente seco, mientras que otros permiten la presencia de una cantidad significativa de agua en su composición. El trabajo del equipo de investigación incluyó una estimación de la radio del planeta para cada uno de estos escenarios. Del mismo modo, esto limitaría la cantidad de agua disponible en Proxima b, donde el agua es propensa a la evaporación por ultravioleta y rayos-X de la estrella anfitriona, que son mucho más violentos que los del sol.

Futuras observaciones de Próxima Centauri refinarán este estudio. En particular, la medición de las abundancias estelares de elementos pesados (magnesio, hierro, silicio) disminuirá el número de posibles composiciones para Proxima b, lo que permite una determinación más precisa radio Proxima b.

Para obtener más información acerca de los exoplanetas, visite:

https://exoplanets.nasa.gov/

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Elizabeth Landau
Jet Propulsion Laboratory en Pasadena, California.
818-354-6425
elizabeth.landau@jpl.nasa.gov




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