Category Archives: General

Un nuevo objeto cósmico puede ser un planeta gigante recién nacido.

Astrónomos liderados por la Universidad de Leiden han encontrado casualmente un pequeño compañero alrededor de la joven estrella doble CS Cha, mientras observaban el disco de polvo del binario. El hallazgo, reportado en arXiv, se produjo con el instrumento SPHERE en el Very Large Telescope en Chile. Pronto publicarán sus hallazgos en un artículo aceptado por la revista Astronomy & Astrophysics. La estrella binaria CS Cha y su compañero especial se encuentran a unos seiscientos años luz de distancia de la Tierra en un área de formación estelar en la constelación del sur del Camaleón. La estrella doble tiene solo dos o tres millones de años de edad. Los investigadores querían estudiar la estrella para buscar un disco de polvo y planetas en formación. Durante su investigación sobre la estrella binaria, los astrónomos vieron un pequeño punto en el borde de sus imágenes. Los investigadores se sumergieron en los archivos del telescopio y descubrieron el punto, pero mucho más débil, también en fotografías de hace 19 años tomadas con el Telescopio Espacial Hubble y en fotografías de hace 11 años del Very Large Telescope.

Gracias a las fotografías antiguas, los astrónomos pudieron demostrar que el compañero se mueve con el binario y permanecen juntos. No está claro cómo es el acompañante y cómo se formó. Los investigadores intentaron ajustar varios modelos en las observaciones, pero no dan una certeza del cien por ciento. El compañero puede ser una pequeña estrella enana marrón, pero también puede ser un gran súper Júpiter. El autor principal Christian Ginski (Observatorio de Leiden, Universidad de Leiden) explica: “La parte más emocionante es que la luz del compañero está altamente polarizada. Tal preferencia en la dirección de la polarización generalmente ocurre cuando la luz se dispersa en el camino. Sospechamos que el compañero está rodeado por su propio disco de polvo. La parte difícil es que el disco bloquea una gran parte de la luz y es por eso que apenas podemos determinar la masa del acompañante. Por lo tanto, podría ser una enana marrón, pero también una súper Júpiter en sus años de niño pequeño. Los modelos clásicos de formación de planetas no pueden ayudarnos”.

Créditos:Cienciaplus

Cada 405.000 años, Júpiter y Venus crean una anomalía en la órbita terrestre que puede estar alterando el clima.

De todas las cosas que influyen en el clima, Júpiter no parece una de las primeras que vienen a la mente. Sin embargo, existía la hipótesis de que tanto Júpiter como Venus ejercen un efecto importante sobre el clima. Un equipo de científicos acaba de confirmar que es cierto, y se repite cada 405.000 años.

¿Qué hacen exactamente nuestros dos planetas vecinos? La respuesta es alterar sutilmente la órbita terrestre de manera que se vuelve un poco más elíptica. Cada 405.000 años, La fuerza gravitatoria de Venus y Júpiter se combina de tal manera que mueve un poco a la Tierra de su órbita habitual. El efecto es pasajero, pero cíclico. De hecho se ha comprobado que, a diferencia de otras interacciones con objetos del Sistema Solar, esta es muy regular.

 El primero en postular esta hipótesis fue el astrónomo, matemático y climatólogo Serbio Milutin Milanković en 1922. Milanković creía que estos ciclos tenían lugar cada 23.000 años y que estaban relacionados con las edades de hielo y los cambios en la posición de los polos magnéticos terrestres. Hasta ahora, la ciencia no había podido demostrar de manera irrefutable la existencia de estos ciclos de Milanković o cuánto tiempo se extienden en el tiempo. Ha sido un grupo de expertos en geomagnetismo de la Universidad Rutgers los que han constatado su repetición a lo largo de un masivo período de más de 215 millones de años.

El estudio realizado por Dennis V. Kent y sus colegas de Rutgers se remonta a 2013, fecha en la que empezaron a estudiar estratos rocosos mediante radioisótopos en busca de alteraciones en el campo magnético. Existen otros ciclos orbitales, pero Kent y su equipo no han podido determinar si son puntuales o cada cuanto tiempo se repiten.Antes de que los negacionistas del cambio climático provocado por el ser humano levanten la mano, Kent se apresura a explicar que el efecto de Júpiter y Venus es anecdótico comparado con el que está teniendo la actividad humana. Sin embargo, es un descubrimiento importante, porque permitirá analizar los estratos fósiles, el paleoclima y hasta la evolución de las especies bajo el prisma de una nueva variable que, aunque sutil, no se conocía hasta ahora y podría explicar muchas cosas.

Créditos:Gizmodo

Comienza la excavación para los cimientos del Telescopio Extremadamente Grande del ESO mientras el TMT sigue en el limbo.

La construcción del Telescopio Extremadamente Grande del Observatorio Austral Europeo avanza adecuadamente y después de preparar el terreno ya se ha empezado trabajar en los cimientos de la cúpula y del espejo principal.En estas imágenes el círculo externo es el que se corresponde a la cúpula, que tendrá una altura de 80 metros y cuyo diseño ha requerido, además de los correspondientes estudios estructurales, estudios en túneles de viento. El interno, de 55 metros de diámetro, es el que servirá para montar la estructura que soportará el espejo principal del telescopio.El espejo principal del ELT estará formado por 798 elementos individuales, que se podrán ajustar para que funcionen como si fuera un espejo de 39 metros, algo cuya construcción en una sola pieza está más allá de nuestras capacidades y que por otra parte tampoco tiene mucho sentido.

Y es que el ELT será capaz de modificar la forma del espejo 1.000 veces por segundo según los datos que aporten las guías láser. tendrá quince veces mejor resolución que el Hubble.Su primera luz está prevista para el 2024. El ELT nos permitirá seguir buscando planetas extrasolares similares a la Tierra que podrían albergar vida, analizar la naturaleza de la materia y energía oscuras y observar las primeras etapas del Universo, lo que nos permitirá explorar nuestros orígenes.

Mientras tanto en La Palma siguen trabajando por si el Telescopio de Treinta Metros finalmente se ve obligado a abandonar Hawaii, con lo que ya se han llevado a cabo los trabajos de deslinde de los terrenos donde se ubicaría el TMT de ir para allí. Esto sigue a la exposición pública del proyecto, llevada a cabo en marzo.Y es que aunque el trabajo de construcción del TMT comenzó en 2014 ahora mismo está parada pues hay dos apelaciones ante la Corte Suprema de Hawaii que se oponen a la construcción allí del TMT, con lo que los responsables del proyecto se enfrentan a la necesidad de tomar una decisión al respecto, aunque la van posponiendouna vez tras otra.

Su sitio favorito sigue siendo Hawaii pero en un momento dado tendrán que ver si siguen pudiendo esperar o no, en especial porque ya se están fabricando componentes del telescopio cuyo coste de almacenamiento mientras no se decide a dónde han de ir aumenta el presupuesto del proyecto. Además de los retrasos en la entrada en servicio del telescopio, cuya primera luz se ha ido retrasando y ahora no está prevista antes de 2027.

Créditos:Microsiervos

Un eco de luz.

Esta extraordinaria imagen obtenida con el VLT Survey Telescope de ESO (VST), revela dos galaxias al principio del proceso de fusión. La interaccion entre ambas ha producido un efecto excepcional denominado eco de luz, en el cual la luz reverbera alrededor de la materia al interior de cada galaxia. Dicho efecto es análogo al eco acústico, donde el sonido reflejado llega al oyente con una demora luego del sonido directo. Este es el primer caso observado de un eco de luz entre dos galaxias.La galaxia más grande, que se aprecia en amarillo, es ShaSS 073, una galaxia activa con un núcleo extremadamente luminoso. Su compañera menos masiva, en azul, se denomina ShaSS 622 y, juntas, conforman el curioso sistema ShaSS 622-073.

El núcleo brillante de ShaSS 073 está excitando una región de gas dentro del disco de su compañera azul: bombardea radiación a la materia, haciéndole brillar intensamente conforme absorbe y re-emite la luz.  Esta región candente  se extiende por 1800 millones de años-luz cuadrados. Sin embargo, al estudiar esta fusión, los astrónomos encontraron que la luminosidad de la gran galaxia central era 20 veces menor a la requerida para excitar el gas de esta manera. Ello indica que el centro de ShaSS 073 ha perdido luminosidad en forma dramática durante los últimos 30000 años, aproximadamente, pero la región altamente ionizada entre ambas galaxias aún conserva la memoria de su gloria pasada.

Crédito:

ESO
Acknowledgements: P. Merluzzi (INAF-Osservatorio Astronomico di Capodimonte, Italy)

El centro galáctico apaga las luces.

Una sonrisa siniestra aparece en medio de un mar de estrellas en esta imagen — una pequeña parte de un gigantesco mosaico a color del corazón de la Vía Láctea. Compuesto por miles de imágenes increíblemente detalladas, tomadas por el telescopio VISTA (Visible and Infrared Survey Telescope for Astronomy, telescopio de rastreo para astronomía en infrarrojo y visible) de ESO, el mosaico revela más información que nunca sobre las estrellas del corazón de la Vía Láctea.

VISTA fue elegido debido a su cámara infrarroja, extremadamente sensible, que puede ver a través de la mayor parte del polvo que bloquea nuestra visión hacia el centro de la galaxia. Lo que vemos en esta imagen es un denso parche de polvo y gas — una nebulosa— a través de la cual ni siquiera la cámara de VISTA puede ver. Situada cerca de la nebulosa de la Laguna (que no vemos), parece que nos guiña maliciosamente a medida que bloquea la luz de las estrellas de fondo.

La imagen completa contiene casi 9.000 millones de píxeles y forma parte del sondeo VVV (Vista Variables in the Via Lactea), un proyecto que quiere obtener imágenes del bulbo y el disco de la Vía Láctea en longitudes de onda del infrarrojo cercano. Para crear el mosaico a color, se han combinado a la perfección imágenes en tres longitudes de onda diferentes. La imagen completa con zoom puede ser explorada en línea.

Crédito:ESO/VVV Survey/D. Minniti – Acknowledgement: Ignacio Toledo

Una estrella muerta rodeada de luz.

Los datos de MUSE ofrecen información sobre una aislada estrella de neutrones que se encuentra más allá de nuestra galaxia.

Nuevas imágenes del VLT (Very Large Telescope) de ESO, en Chile, y de otros telescopios, revelan un rico paisaje de estrellas y nubes brillantes de gas en una de nuestras galaxias vecinas más cercana, la Pequeña Nube de Magallanes. Las imágenes han permitido a los astrónomos identificar un esquivo cadáver estelar enterrado entre filamentos de gas, fruto de una explosión de supernova de hace 2.000 años. Se utilizó el instrumento MUSE para establecer dónde se esconde este escurridizo objeto, y los datos del Observatorio de rayos X Chandra confirmaron su identidad: es una estrella de neutrones aislada.

Estas espectaculares nuevas fotografías, creadas a partir de imágenes de telescopios tanto terrestres como espaciales [1], cuentan la historia de la persecución de un escurridizo objeto, difícil de encontrar, y oculto en medio de una compleja maraña de filamentos gaseosos en la Pequeña Nube de Magallanes, a unos 200.000 años luz de la Tierra.Nuevos datos del instrumento MUSE, instalado en el VLT (Very Large Telescope) de ESO, en Chile, han revelado la existencia de un destacado anillo de gas en un sistema llamado 1E 0102.2-7219. Este anillo se expande lentamente en las profundidades de numerosos filamentos de gas y polvo, que se mueven a gran velocidad, y que son los restos de una explosión de supernova. Este descubrimiento ha permitido que un equipo, dirigido por Frédéric Vogt (miembro del programa “Fellow” de ESO en Chile), haya localizado, por primera vez, una estrella de neutrones aislada con bajo campo magnético y situada más allá de nuestra propia galaxia, la Vía Láctea.

Visión del Hubble de los alrededores de una estrella de neutrones oculta en la Pequeña Nube de Magallanes

El equipo detectó que el anillo estaba centrado en una fuente de rayos X que había sido observada años antes y designada como p1. La naturaleza de esta fuente había seguido siendo un misterio. En particular, no estaba claro si p1 estaba realmente dentro del remanente o detrás de él. Finalmente, cuando MUSE observó el anillo de gas —que incluye neón y oxígeno— el equipo científico distinguió perfectamente que p1 estaba rodeada por un círculo. La coincidencia era demasiado grande, y se dieron cuenta de que p1 debía encontrarse en el interior del propio remanente de supernova. Una vez conocida la ubicación de p1, el equipo utilizó observaciones de este objeto en rayos X realizadas por el Observatorio Chandra de rayos X para determinar que se trataba de una estrella de neutrones aislada con un campo magnético bajo.

Visión de MUSE de los alrededores de una estrella de neutrones oculta en la Pequeña Nube de Magallanes

En palabras de Frédéric Vogt: “Si estás buscado una fuente puntual, lo mejor que te puede pasar es que el universo, literalmente, dibuje un círculo alrededor de él para mostrarte dónde has de buscar”.Cuando las estrellas masivas explotan como supernovas, dejan atrás una red cuajada de gas caliente y polvo, conocida como remanente de supernova. Estas turbulentas estructuras son clave para la redistribución de los elementos más pesados —fabricados por las estrellas masivas a medida que viven y mueren— en el medio interestelar, donde, con el tiempo, acabarán formando nuevas estrellas y planetas.

Visión en rayos X de los alrededores de una estrella de neutrones oculta en la Pequeña Nube de Magallanes

Las estrellas de neutrones aisladas con bajos campos magnéticos normalmente apenas tienen unos diez kilómetros de tamaño, pero pesan más que nuestro Sol y se cree que son abundantes a través del universo, aunque son muy difíciles de encontrar porque sólo brillan en longitudes de onda de rayos X [2]. El hecho de observaciones ópticas hayan permitido confirmar que p1 es una estrella de neutrones aislada resulta particularmente emocionante.

Alrededor de NGC 346

La coautora Liz Bartlett (también miembro del programa “Fellow” de ESO en Chile), resume este descubrimiento: “Este es el primer objeto de su clase confirmado más allá de la Vía Láctea, y ha sido utilizando MUSE como herramienta de guía. Creemos que esto podría abrir nuevos cauces de descubrimiento y estudio de estos escurridizos restos estelares”.

Notas
[1] La imagen combina los datos del instrumento MUSE, instalado en el VLT (Very Large Telescope) de ESO, en Chile, y de los telescopios espaciales Hubble (Telescopio Espacial Hubble NASA/ESA) y el Observatorio Chandra de rayos X de la NASA.

[2] Las estrellas de neutrones giratorias y altamente magnéticas se llaman púlsares. Emiten de forma potente en radio y en otras longitudes de onda y son fáciles de detectar, pero son sólo una pequeña fracción de todas las estrellas de neutrones cuya existencia se ha predicho.

Créditos:eso

SPHERE revela una fascinante colección de discos alrededor de estrellas jóvenes.

Nuevas imágenes del instrumento SPHERE, instalado en el Very Large Telescope de ESO, nos muestran, con más detalle que nunca, los discos polvorientos que hay alrededor de estrellas jóvenes. Estos presentan una extraña variedad de formas, tamaños y estructuras, incluyendo los efectos de lo que probablemente sean planetas aún en formación.

El instrumento SPHERE, instalado en el Very Large Telescope (VLT) de ESO, en Chile, permite a los astrónomos suprimir la brillante luz de estrellas cercanas con el fin de obtener una mejor visión de las regiones que las rodean. Esta colección de nuevas imágenes de SPHERE es sólo una muestra de la gran variedad de discos polvorientos que se encuentran alrededor de estrellas jóvenes.Estos discos son completamente diferentes en tamaño y forma: algunos contienen brillantes anillos, otros anillos oscuros, y algunos incluso se asemejan a hamburguesas. Su aspecto también difiere notablemente dependiendo de su orientación en el cielo (desde disco circulares, que vemos de cara, a estrechos discos vistos casi de canto).La tarea principal de SPHERE es descubrir y estudiar exoplanetas gigantes que orbitan estrellas cercanas usando detección visual directa. Pero el instrumento es también una de las mejores herramientas existentes para obtener imágenes de los discos que hay alrededor de estrellas jóvenes, regiones donde pueden estar formándose planetas. Estudiar este tipo de discos es fundamental para investigar la relación entre las propiedades de disco y la formación y la presencia de planetas.

Muchas de las estrellas jóvenes que se muestran a continuación provienen de un nuevo estudio de estrellas T Tauri, un tipo de estrellas que son muy jóvenes (tienen menos de 10 millones de años de edad) y que varían en brillo. Los discos que hay alrededor de estas estrellas contienen gas, polvo y planetesimales -los cimientos de los planetas y los progenitores de los sistemas planetarios-.Estas imágenes también muestran el aspecto que podría tener nuestro propio Sistema Solar en las primeras etapas de su formación, hace más de 4.000 millones de años.La mayoría de las imágenes mostradas fueron obtenidas como parte del sondeo DARTTS-S (siglas de Discs ARound T Tauri Stars with SPHERE, discos alrededor de estrellas T Tauri con SPHERE). Las distancias de los objetivos oscilan entre 230 y 550 años luz de la Tierra. En comparación, la Vía Láctea tiene un tamaño de unos 100.000 años luz, por lo que estas estrellas están relativamente cerca de la Tierra. Pero, incluso a esta distancia, es muy difícil obtener buenas imágenes de la débil luz reflejada por los discos, ya que son opacados por la deslumbrante luz de sus estrellas madre.

Otra nueva observación de SPHERE es el descubrimiento de un disco de canto alrededor de la estrella GSC 07396-00759, detectada por el sondeo SHINE (SpHere INfrared survey for Exoplanets, sondeo infrarrojo de SPHERE para la búsqueda de exoplanetas). Esta estrella roja es miembro de un sistema múltiple de estrellas que también está incluido en la muestra de DARTTS-S, pero, curiosamente, y pese a que son de la misma edad, este nuevo disco parece ser más evolucionado que el disco rico en gas que hay alrededor de la estrella T Tauri en el mismo sistema. Esta desconcertante diferencia en los plazos de evolución de los discos alrededor de dos estrellas de la misma edad es otra razón por la cual los astrónomos están deseosos de saber más sobre los discos y sus características.Los astrónomos han utilizado SPHERE para obtener muchas otras imágenes impresionantes, así como para otros estudios que incluyen la interacción de un planeta con un disco, los movimientos orbitales dentro de un sistema y el tiempo de evolución de un disco.Los nuevos resultados de SPHERE, junto con los datos de otros telescopios como ALMA, están revolucionando la comprensión de los astrónomos sobre los entornos que hay alrededor de estrellas jóvenes y los complejos mecanismos implicados en la formación de planetas.

Créditos:eso

Una huella galáctica.

La semana pasada tuvo lugar el esperado segundo lanzamiento de datos de la misión Gaia de la ESA con información de 1.700 millones de estrellas: el mayor catálogo estelar de la historia. Para poner este vasto número en contexto, si contásemos ‘únicamente’ mil millones a una velocidad de un número por segundo, tardaríamos más de 30 años. Cabe esperar que los nuevos datos mantendrán ocupados a los astrónomos durante más tiempo aún. El conjunto de datos ya ha revelado detalles precisos sobre la formación y el movimiento de las estrellas que pueblan la Vía Láctea, información esencial para poder investigar el surgimiento y la evolución de nuestra Galaxia anfitriona.

No obstante, este tesoro único incluye información sobre estrellas más allá de sus fronteras. La imagen de esta semana es buen ejemplo de ello, ya que muestra una de las galaxias más cercanas a nuestra Vía Láctea: la Gran Nube de Magallanes.Esta imagen combina la densidad total de las estrellas detectadas por Gaia en cada píxel con información sobre sus movimientos propios (su velocidad de desplazamiento por el cosmos), representados como la textura de la imagen, por lo que se asemeja a una huella dactilar.Al medir el movimiento propio de los millones de estrellas de la Gran Nube, los astrónomos pudieron ver signos de que las estrellas rotaban en sentido horario alrededor del centro de la galaxia. La impresión de este movimiento se evoca en la imagen con el arremolinamiento de las líneas.

Los astrónomos están interesados en derivar las órbitas de cúmulos globulares (antiguos sistemas de estrellas unidos por gravedad y que se encuentran en el halo de la Vía Láctea) y galaxias enanas que giran alrededor de la Vía Láctea. Los resultados ofrecerán información valiosísima para estudiar la evolución pasada de nuestra Galaxia y su euí se puede consultar más información sobre el último lanzamiento de datos de Gaia.

Créditos:esa

Medir el ancho de banda del Universo como el de una conexión a Internet.

Un nuevo sistema para medir la radiación cósmica de fondo (CMB) predice el ancho de banda máximo del universo, que es la velocidad máxima a la que puede ocurrir cualquier cambio en el universo.    El fondo de microondas cósmico (CMB) es una reverberación o resplandor residual de cuando el universo tenía aproximadamente 300.000 años de antigüedad. Se descubrió por primera vez en 1964 como un ruido débil y omnipresente en radiotelescopios. En las últimas dos décadas, los telescopios basados en satélites han comenzado a medirlo con gran precisión, revolucionando nuestra comprensión del Big Bang.    Achim Kempf, profesor de matemática aplicada en la Universidad de Waterloo, dirigió el trabajo para desarrollar el nuevo cálculo, junto con Aidan Chatwin-Davies y Robert Martin, sus antiguos estudiantes de posgrado en Waterloo.

“Es como el video en Internet”, dijo Kempf. “Si puedes medir el CMB con una resolución muy alta, esto te puede informar sobre el ancho de banda del universo, de manera similar a cómo la nitidez de la imagen de video en una llamada de Skype te informa sobre el ancho de banda de tu conexión a Internet”.    El estudio aparece en un número especial de Foundations of Physics dedicado al material que Kempf presentó al Observatorio Vaticano en Roma el año pasado. El taller internacional titulado ‘Black Holes, Gravitational Waves y Spacetime Singularities’ reunió a 25 físicos líderes de todo el mundo para presentar, colaborar e informar sobre los últimos avances teóricos y datos experimentales sobre el Big Bang. La invitación de Kempf fue el resultado de este artículo en Physical Review Letters.

ENCUENTRO CON EL PAPA.

“Este tipo de trabajo es altamente colaborativo”, dijo Kempf en un comunicado, también aliado al Perimeter Institute for Theoretical Physics. “Fue genial ver en la conferencia cómo los experimentales y los teóricos se inspiran mutuamente”.    Mientras estaban en el Vaticano, Kempf y otros investigadores presentes también compartieron su trabajo con el Papa.    “El Papa tiene un gran sentido del humor y se rió mucho con nosotros sobre el tema de la materia oscura”, dijo Kempf.    Los equipos de astrónomos están trabajando actualmente en mediciones aún más precisas del fondo cósmico de microondas. Al usar los nuevos cálculos, estas próximas mediciones podrían revelar el valor del ancho de banda fundamental del universo, y por lo tanto también nos contarán sobre lo más rápido que sucedió, el Big Bang.

Créditos:cienciaplus

Detectan por primera vez una docena de agujeros negros escondidos en el centro de nuestra galaxia.

Durante mucho tiempo, los astrónomos han predicho que hay hasta 20.000 agujeros negros escondidos en el centro de nuestra galaxia, pero hasta ahora nadie había sido capaz de detectarlos. Hasta ahora.Un equipo de científicos liderado por la Universidad de Columbia investigó los datos tomados por el Observatorio Chandra de rayos-X que orbita la Tierra para encontrar estos objetos. Se las arreglaron para encontrar una docena de fuentes de rayos X que arrojan energía desde los tres años luz más internos de la galaxia. Esta es la primera vez que alguien observa estos agujeros negros.“Es la confirmación de varias teorías que predijeron que este debería ser el caso”, explicó a Gizmodo el autor del estudio Chuck Hailey, profesor de astrofísica de la Universidad de Columbia. “Pero es extraño haber tenido tantos y no verlos realmente”.

El centro de la galaxia tiene muchas cosas, incluido un agujero negro de 4 millones de veces el tamaño del Sol llamado Sagittarius A* y muchas estrellas. Pero si has estado prestando atención a otros debates físicos, sabrás que hay lugares en el universo que los investigadores predicen que tienen muchos agujeros negros más pequeños. Serían objetos superdensos, de decenas de veces la masa del Sol, de cuya gravedad ni siquiera la luz puede escapar.El equipo de Hailey utilizó una herramienta de Chandra llamada Espectrómetro Avanzado de Imágenes CCD I (ACIS-I) que ha examinado el centro galáctico durante un total de dos semanas en los últimos 12 años. Hay muchas cosas ahí, por lo que tenían que encontrar una forma de elegir solo las fuentes que estaban buscando. “Estas fueron todas las fuentes catalogadas, pero el catálogo de Chandra solo te da una fuente y un brillo, no te dice lo que es”, dijo Hailey.

El agujero negro del centro de la Vía Láctea y las fuentes de rayos X en azulIllustration: Hailey et. al

Los científicos buscaban concretamente estrellas que estuvieran siendo absorbidas por los agujeros negros que orbitaban, causando que los agujeros escupieran rayos X. A pesar de la increíblemente concurrida que es la región, los investigadores encontraron una docena de estos ejemplos al observar las proporciones de rayos X de mayor energía y menor energía en los datos. Publicaron sus resultados este miércoles en Nature.Otros investigadores con los que hablé pensaron que esta era una observación importante con implicaciones para las ondas gravitacionales, las ondas del espacio-tiempo creadas por los agujeros negros que colisionan entre sí y que hasta hace unos años no se habían observado directamente. “Refuerza los argumentos para tener en cuenta estas poblaciones de agujeros negros como fuente potencial de ondas gravitacionales”, dijo a Gizmodo Imre Bartos, profesor asistente de la Universidad de Florida. “Esta es una confirmación emocionante que encaja con el resto de la imagen tal como la entendemos ahora”.

Ligo

Esta información también podría ayudar a otros astrónomos a predecir con qué frecuencia veremos ondas gravitacionales. Si un par de agujeros negros colisionaran en la Vía Láctea, los observatorios de ondas gravitatorias como el LIGO recibirían lecturas enormes, dijo Bartos (“tendríamos problemas con nuestros detectores”). Pero si cada galaxia tiene agujeros negros en el centro, quizás los observatorios como el LIGO detectarían eventos relativamente fuertes cada pocos años de nuestros vecinos galácticos.Esta es solo la primera evidencia. Los científicos solo encontraron 12 de estas fuentes, pero concluyen que podría haber miles, en base a una extrapolación. Hailey también dijo que la mitad de estos objetos podrían ser púlsares de milisegundos, estrellas de neutrones que emiten un rayo de radiación y que giran una vez cada pocos milisegundos. Pero incluso eso sería importante para los astrónomos, ya que los púlsares de milisegundos son un posible culpable detrás de un exceso de rayos gamma observados por el telescopio Espacial de Rayos Gamma Fermi que orbita la Tierra.

Créditos:gizmodo

alien-sixth-sense
los anuncios que ves en nuestra pagina, nos ayuda a sostener este sitio y que sigamos compartiendo mas allá de la Tierra, regálanos un click en estos anuncios y si te place el producto apoyanos. Por cierto te tenemos una pagina de tecnología e informática  lo mas nuevo visitala: InformaticaExperience




Impresionante ovni del tipo cigarro captado en vídeo HD: